ANDALUCISTAS CONFÍA EN MANUEL ORTEGA PARA DAR VOZ A LA CÓRDOBA QUE NO SE RESIGNA
El histórico activista vecinal encabezará la candidatura andalucista por una provincia que necesita combatir la desigualdad, recuperar oportunidades y poner a sus barrios en el centro de las políticas
La coalición Andalucistas – Pueblo Andaluz ha designado a Manuel Ortega Fernández como cabeza de lista por la provincia de Córdoba para las próximas elecciones andaluzas, apostando por una figura profundamente vinculada al movimiento vecinal, a la defensa del patrimonio urbano y, sobre todo, a la lucha diaria contra las desigualdades que siguen marcando la vida de muchos barrios andaluces.
Residente en Córdoba, jubilado, presidente de la Asociación Vecinal San Lorenzo Existe, secretario portavoz de La Judería Existe, portavoz del partido político Andalucía Entre Todos y vinculado también al trabajo social y ciudadano en espacios como la Asociación Vecinal La Palabra, en el barrio de Las Moreras, Manuel Ortega llega a esta candidatura con una trayectoria de compromiso sostenido con la vida de la ciudad y con las realidades más duras que siguen golpeando a una parte importante de la población andaluza.
Desde la coalición destacan que su designación representa “una apuesta clara por la Andalucía real, la que no sale en los grandes discursos institucionales pero sí en las colas del paro, en la precariedad cotidiana, en la falta de expectativas y en los barrios donde demasiadas veces se ha normalizado la exclusión”.
Christopher Rivas, candidato de la coalición a la presidencia de la Junta de Andalucía, ha valorado muy positivamente la incorporación de Manuel Ortega al proyecto andalucista, subrayando que su candidatura “pone el foco exactamente donde tiene que estar: en la dignidad de la gente y en los territorios que llevan demasiado tiempo esperando respuestas”.
La Andalucía que más sufre también necesita representación
Desde Andalucistas sostienen que Córdoba refleja con claridad una de las grandes contradicciones de Andalucía: una tierra rica en historia, patrimonio, cultura y potencial humano, pero que sigue conviviendo con bolsas estructurales de pobreza, exclusión y falta de oportunidades que se han enquistado en demasiados barrios y municipios.
La coalición considera especialmente preocupante la situación de muchos entornos urbanos y periféricos donde la falta de empleo estable, la precariedad, la escasez de recursos públicos, el deterioro social y la ausencia de expectativas están generando una cronificación de la desigualdad que ya no puede seguir tratándose como una cuestión secundaria.
A juicio de la formación andalucista, no puede hablarse de progreso real mientras haya barrios enteros condenados a sobrevivir sin herramientas suficientes para cambiar su situación, ni puede construirse una Andalucía digna si se sigue tolerando que miles de familias vivan atrapadas en una lógica de exclusión heredada y casi asumida como irreversible.
Pobreza, desigualdad y abandono institucional
La candidatura de Manuel Ortega quiere poner en el centro precisamente esa realidad: la de una parte de Andalucía que no aparece en los escaparates, pero que sostiene día a día el peso de las peores consecuencias del abandono político.
Por ello, consideran imprescindible reforzar la acción pública en ámbitos como la educación, los servicios sociales, la atención comunitaria, la vivienda, el empleo de proximidad, la mejora del entorno urbano y el acompañamiento real a las familias más vulnerables.
Para Andalucistas, el problema no es solo la existencia de pobreza, sino el hecho de que en muchos lugares se haya instalado la sensación de que no hay salida posible. Y esa resignación, sostienen, “es una de las formas más crueles del abandono institucional”.
Una candidatura nacida de la calle, no del despacho
El perfil de Manuel Ortega aporta precisamente una legitimidad muy concreta: la de quien ha estado años implicado en la defensa de su ciudad, de sus barrios y de su patrimonio humano y social, lejos de las lógicas de aparato y cerca de las preocupaciones cotidianas de la gente.
Su trayectoria en el movimiento vecinal, tanto en el casco histórico como en zonas especialmente sensibles desde el punto de vista social, ha estado marcada por una misma idea: que la política solo tiene sentido si sirve para mejorar la vida de quienes más lo necesitan.
Desde la organización destacan que esa mirada conecta de forma natural con un andalucismo útil, social y con los pies en el suelo, que no se limita a reivindicar identidad, sino que entiende que defender Andalucía significa también combatir la pobreza, proteger a la gente y no dejar atrás a ningún territorio.
Córdoba como símbolo de una Andalucía que debe corregirse
“Hay una Andalucía brillante y otra Andalucía herida. Y la política tiene la obligación de mirar a las dos, no solo a la que sale bien en las fotos”, han señalado desde la organización.
Con la designación de Manuel Ortega, Andalucistas refuerza así una candidatura construida desde la cercanía, el compromiso social y la convicción de que la lucha contra la desigualdad también debe ser una prioridad central del andalucismo político.



