MÁS DINERO, PERO LA MISMA INJUSTICIA CON ANDALUCÍA
Los andalucistas valoramos el reconocimiento de la infrafinanciación histórica, pero advertimos del peligro de la no reparación de una nueva deuda histórica y de la falta de garantías de una financiación justa y estable para el futuro. El Gobierno reconoce que Andalucía estaba mal financiada, pero ni repara el daño ni corrige la injusticia
El Gobierno de España ha presentado su propuesta de nuevo modelo de financiación autonómica, en el que Andalucía sería, en términos absolutos, la comunidad que más aumentaría sus recursos, con 4.846 millones de euros más.
Desde Andalucía Por Sí – Andalucistas valoramos que este incremento supone un reconocimiento implícito de que Andalucía ha estado mal financiada durante años. Pero advertimos con claridad: este modelo no repara el daño causado ni garantiza una financiación justa y estable para el futuro. No estamos ante un privilegio ni ante un regalo. Estamos ante una corrección parcial de un sistema que ha situado sistemáticamente a Andalucía por debajo de la media en recursos por habitante, obligando a hacer milagros para sostener la sanidad, la educación y los servicios sociales.
El nuevo modelo introduce mejoras técnicas que valoramos positivamente. La actualización de la población ajustada, el reconocimiento del desempleo sin prestación, la consideración del coste real de la sanidad por tramos de edad o el impacto de los estudiantes desplazados reflejan mejor la realidad social andaluza. Estas variables explican por qué Andalucía necesita más recursos que otras comunidades para garantizar los mismos derechos.
Especial relevancia tiene el mecanismo de nivelación interterritorial, que pretende evitar que ninguna comunidad quede por debajo del 75% de la media y reducir las distancias con las comunidades más ricas. Andalucía, históricamente infrafinanciada, se beneficiará de estas correcciones. Sin embargo, seguimos echando en falta un fondo específico de reparación por la nueva deuda histórica acumulada, imprescindible para recuperar el terreno perdido tras años de infrafinanciación.
El denominado fondo climático, dotado con 1000 millones de euros, abre una oportunidad para Andalucía como comunidad mediterránea, pero resulta claramente insuficiente si no se reconocen de forma explícita nuestras zonas más vulnerables al cambio climático, como Doñana, el litoral atlántico, Sierra Morena o amplias áreas rurales expuestas a la desertificación.
Asimismo, el mecanismo voluntario del IVA de las PYMEs puede generar ingresos adicionales, pero exige garantías claras para que Andalucía no salga perjudicada y para que el tejido productivo andaluz cuente con incentivos reales y no meramente teóricos.
Uno de los principales problemas del modelo es el principio de statu quo: nadie pierde, pero tampoco se corrigen los desequilibrios que han situado a Andalucía en desventaja durante años. Esto consolida una España a dos velocidades y deja intacta la raíz del problema.
“El Gobierno reconoce que Andalucía estaba mal financiada, pero no repara el daño ni nos da herramientas para que no vuelva a ocurrir”, señalan desde la dirección de Andalucía Por Sí-Andalucistas. “Seguimos sin capacidad real para decidir nuestras prioridades fiscales y económicas”.
Por eso, los andalucistas defendemos con claridad la necesidad de una Hacienda Andaluza propia, con capacidad fiscal plena para recaudar, decidir e invertir según nuestras necesidades, dentro de un sistema coordinado y con igualdad de competencias respecto al resto de territorios.
Desde Andalucía Por Sí afirmamos con rotundidad que este modelo reconoce el problema, pero no lo soluciona. Andalucía necesita una financiación justa, una autonomía real y una voz propia. Andalucía no puede seguir siendo una tierra de segunda.


