“ANDALUCISTAS” IRRUMPE EN ALCALÁ DE GUADAÍRA COMO EL NUEVO PROYECTO QUE ASPIRA A ABRIR UN CICLO POLÍTICO PROPIO PARA ANDALUCÍA
El nuevo espacio político y social “Andalucistas” se presentó este sábado en un acto multitudinario en el auditorio Riberas del Guadaíra. La jornada, diversa en voces y territorios, consolidó la voluntad de construir un proyecto estable, soberanista, feminista, social y ecologista, asentado en la identidad del pueblo andaluz y el derecho a decidir su futuro
El hall del auditorio Riberas del Guadaíra se llenó este sábado para la presentación de “Andalucistas”, el nuevo espacio político que irrumpe con la voluntad declarada de convertirse en una herramienta estable y soberanista al servicio del pueblo andaluz. El acto reunió a representantes institucionales, activistas y militantes de toda la comunidad, consolidando la idea de un movimiento nacido “para quedarse” en el tablero político andaluz.
El encuentro, conducido por la concejala andalucista de Coria del Río, Silvia García, destacó por su pluralidad territorial y por la insistencia en un mensaje compartido: Andalucía necesita voz propia, proyecto propio y capacidad para decidir sobre su futuro.
Entre las intervenciones más destacadas estuvo la de Christopher Rivas, portavoz andalucista en Alcalá y Coordinador Nacional de Andalucía Por Sí, quien cerró el acto situando el nacimiento de Andalucistas como un punto de inflexión. “Hoy abrimos una nueva etapa para el andalucismo político: una etapa que no mira hacia atrás, sino hacia adelante, y que se define por lo que Andalucía puede llegar a ser”, afirmó.
Rivas defendió la necesidad de un proyecto político andaluz con continuidad: “Este espacio político no nace de una moda ni de una urgencia electoral; nace de una convicción profunda: Andalucía necesita una voz propia, fuerte y permanente”.
El dirigente insistió en que el andalucismo del siglo XXI debe ser amplio y mayoritario: “El futuro del andalucismo no está en hablarle a rincones pequeños del tablero político, sino en hablarle a la mayoría del pueblo andaluz”.
Durante el acto, distintas voces del movimiento reivindicaron los pilares del nuevo proyecto: soberanía política y económica, defensa de lo público, feminismo, ecologismo y lucha contra el extractivismo, participación ciudadana y un municipalismo fuerte. Rivas sintetizó esa idea al afirmar que “el rumbo está claro: la soberanía política, económica y cultural de Andalucía. No queremos ser una colonia dentro del Estado, queremos liderar nuestro futuro”.
El cierre del coordinador nacional de Andalucía Por Sí apeló directamente al sentimiento colectivo y al momento histórico: “Cuando Andalucía se une, no hay quien la pare. Hoy empieza todo. Es la hora del andalucismo que avanza y que mira al futuro con esperanza”.
Previamente también intervinieron voces muy diversas del andalucismo. El histórico dirigente Juan Carlos Benavides reivindicó la trayectoria del movimiento a lo largo del último siglo, desde Blas Infante hasta el legado de las organizaciones andalucistas del pasado, destacando que “este proyecto nace sin nostalgia, pero con toda la fuerza de nuestra historia”.
La concejala de Coria del Río, María José Cantón, puso el municipalismo en el centro, señalando que “la soberanía comienza en los barrios y en los pueblos, donde Andalucía demuestra cada día su creatividad, su solidaridad y su resistencia”.
El joven andalucista Alfredo Fernández, de Puerto Real, reclamó una mayor participación de la juventud ante una realidad marcada por la precariedad, el paro y la falta de oportunidades en una tierra que, recuerda, “tiene recursos suficientes, pero no capacidad política real para decidir sobre ellos”.
El destacado andalucista gaditano Jesús Plaza, insistió en que Andalucistas nace para combatir la subordinación económica, política y cultural que Andalucía sufre históricamente, aludiendo a la necesidad de una “Andalucía sin tutelas”, con soberanía política, económica, energética y cultural.
Desde Córdoba intervino Manuel Ortega, líder de Andalucía Entre Todos, muy implicado en la defensa de las clases sociales más vulnerables. Su mensaje se centró en la lucha contra la pobreza estructural y en la reivindicación de lo público frente al abandono institucional: educación, sanidad, vivienda o transporte como derechos irrenunciables.
Especial atención recibió la intervención de Encarna Camacho, de Andújar, quien denunció el impacto que el extractivismo y las plantas de biogás están provocando en el sector primario y en el territorio andaluz. Camacho subrayó que “la defensa de Andalucía también es defensa de la tierra, del agua, de quien la trabaja y de quien vive de ella”.
El acto concluyó con un llamamiento a la organización y la cooperación entre las distintas sensibilidades andalucistas de nuestro territorio, con la vista puesta en construir un instrumento político sólido, plural y decidido a situar a Andalucía en el centro de su propio destino.



