ANDALUCISTAS PROPONE UN PLAN “RADICAL” DE VIVIENDA PARA ACABAR CON LA ESPECULACIÓN Y GARANTIZAR HOGARES ASEQUIBLES EN ANDALUCÍA
La coalición plantea un fondo sobre el uso del suelo, una tasa turística finalista y la construcción de 30.000 viviendas públicas al año para dar respuesta a una de las mayores crisis sociales de Andalucía
La coalición Andalucistas ha presentado un ambicioso paquete de medidas en materia de vivienda con el objetivo de hacer frente a una de las principales preocupaciones de la sociedad andaluza: el acceso a un hogar digno en condiciones asequibles. La formación andalucista defiende que la actual situación, marcada por el aumento de precios, la especulación y la falta de oferta pública, requiere “medidas valientes, estructurales y con capacidad real de transformar el mercado”.
Según ha explicado Christopher Rivas, candidato andalucista a la presidencia de la Junta de Andalucía, el eje central de la propuesta es la creación del Fondo de Regulación del Uso del Suelo de Andalucía (FRUSA), una herramienta inspirada en el pensamiento económico andalucista que busca penalizar la especulación y fomentar el uso productivo del suelo. Este fondo aplicaría medidas de control sobre el suelo no sobre no sobre la propiedad, con el objetivo de incentivar el uso eficiente y movilizar viviendas vacías hacia el mercado.
Desde Andalucistas estiman que esta medida podría generar una cuantía suficiente anual para destinarla íntegramente a políticas públicas de vivienda. El modelo contempla bonificaciones para residentes habituales, familias, autónomos, pymes o colectivos vulnerables, al tiempo que penaliza la acumulación especulativa de inmuebles, especialmente en manos de grandes propietarios o inversores no residentes.
Una tasa turística para garantizar el derecho a la vivienda
Como segundo pilar, la coalición propone la implantación de una tasa turística andaluza que permita que el impacto económico del turismo revierta directamente en la ciudadanía. Esta tasa, de carácter moderado —un 5% del coste del alojamiento con un mínimo de 3 euros por noche—, podría generar más de 700 millones de euros anuales destinados a la construcción de vivienda pública.
“Andalucía no puede seguir siendo un destino de éxito turístico mientras expulsa a sus propios vecinos de sus barrios”, sostienen desde la coalición, que subraya que esta medida ya funciona con normalidad en grandes destinos internacionales sin afectar a la llegada de visitantes.
30.000 viviendas públicas al año para revertir el déficit
El plan contempla la construcción de 30.000 viviendas públicas asequibles al año, triplicando el ritmo actual y permitiendo reducir un déficit acumulado que supera las 100.000 viviendas en Andalucía. Este programa se financiaría mediante una combinación de recursos procedentes del presupuesto autonómico, la tasa turística y el propio fondo de regulación del suelo.
El modelo planteado apuesta por viviendas en régimen de concesión a largo plazo, con precios ajustados al salario mínimo y la evolución de la inflación, facilitando el acceso especialmente a jóvenes, parejas y personas mayores. Además, se prevé una segunda fase destinada a familias sin propiedad.
Medidas para estabilizar el mercado y proteger a los inquilinos
El paquete de propuestas se completa con actuaciones dirigidas a estabilizar los precios en zonas tensionadas, como la limitación de viviendas turísticas, el control del alquiler y el refuerzo del parque de vivienda protegida. Asimismo, Andalucistas plantea simplificar los trámites administrativos y reforzar los mecanismos de defensa de los derechos de los inquilinos.
Desde la coalición defienden que la combinación de estas medidas generará un “círculo virtuoso” en el mercado: el aumento de la oferta pública reducirá la presión sobre los precios, mientras que la penalización de la especulación incentivará la puesta en uso de viviendas vacías, contribuyendo a equilibrar el sistema.
“Hablar de vivienda es hablar de dignidad, de futuro y de estabilidad. Andalucía no puede seguir siendo una tierra donde trabajar no garantiza poder vivir. Este plan es una apuesta decidida por poner la vivienda al servicio de la gente y no de la especulación”, concluyen desde Andalucistas.



