ANDALUCISTAS RECLAMA UN PLAN ANDALUZ DE SEGURIDAD ENERGÉTICA PARA DEJAR DE SER SOLO UNA TIERRA PRODUCTORA
La coalición advierte de que Andalucía lidera el crecimiento renovable en España, pero sigue sin suficiente capacidad de decisión, retorno territorial ni blindaje ante fallos del sistema
La coalición Andalucistas ha reclamado este lunes la puesta en marcha de un Plan Andaluz de Seguridad y Soberanía Energética que permita a Andalucía dejar de ser únicamente una gran productora de energía para convertirse también en una comunidad con mayor capacidad de decisión, resiliencia e impacto económico sobre sus propios recursos.
Desde la formación andalucista se recuerda que Andalucía se ha consolidado como una de las grandes potencias energéticas del sur de Europa, especialmente en renovables, pero denuncian que ese liderazgo no se está traduciendo aún “ni en más poder económico para nuestra tierra, ni en más fortaleza para nuestro tejido productivo, ni en una mejora proporcional para las familias andaluzas”.
El candidato de la coalición a la Presidencia de la Junta, Christopher Rivas, ha señalado que “Andalucía no puede seguir siendo una simple plataforma energética al servicio de otros. Si producimos energía, también tenemos derecho a generar industria, empleo estable, autonomía y capacidad de decisión sobre nuestro futuro”.
“La transición energética solo será justa si Andalucía deja de ser tratada como un solar barato y empieza a ser tratada como una nación con intereses propios dentro del nuevo mapa industrial europeo”, ha añadido.
Los datos oficiales evidencian el peso energético de Andalucía. Según la Junta, la comunidad cerró 2025 con 17.360 MW de potencia renovable instalada, tras crecer un 20% en un solo año, lo que la sitúa entre las primeras regiones del Estado en generación limpia. Ese despliegue ha movilizado en el último ejercicio cerca de 2.900 millones de euros de inversión y más de 8.600 empleos asociados a la construcción de instalaciones energéticas. Además, el 70,3% de la capacidad total de generación eléctrica andaluza ya es renovable.
Sin embargo, desde Andalucistas se subraya que ese músculo productivo no basta si Andalucía continúa ocupando un papel subordinado dentro del modelo energético español. La coalición defiende que Andalucía “no puede resignarse a ser el lugar donde se produce la energía mientras otros territorios concentran el control, la industria asociada, el valor añadido y la capacidad de planificación”.
En este sentido, la formación propone una estrategia propia que incluya más inversión en infraestructuras eléctricas, impulso decidido al almacenamiento energético, refuerzo del autoconsumo compartido, apoyo a comunidades energéticas locales y mecanismos que garanticen mayor retorno territorial para los municipios andaluces donde se implantan los grandes proyectos.
Andalucistas recuerda además que Andalucía ya cuenta con una base sólida para avanzar en esa dirección. Solo en autoconsumo, la comunidad supera ya las 197.800 instalaciones y acumula más de 1.900 MW vinculados a este modelo, mientras que el almacenamiento sigue siendo todavía muy limitado, con apenas 571 MW instalados, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la capacidad de respaldo y estabilidad del sistema.
Desde Andalucistas insisten en que hablar de soberanía energética no es una cuestión retórica, sino una necesidad estratégica para una comunidad que debe afrontar con más herramientas propias los desafíos del presente: costes energéticos, competitividad industrial, atracción de inversión de calidad y fortalecimiento del tejido económico local.
La coalición considera que Andalucía tiene una oportunidad histórica para situarse en el centro de la transformación energética europea, pero advierte de que “sin planificación andaluza, sin voz propia y sin retorno territorial, esa oportunidad puede volver a pasar de largo para la mayoría social andaluza”.



